A Murciella le han cambiado el nombre a Seda y es que es suave y dulce como la seda. Esta gatita pasó mucho tiempo en el refugio y pensabamos que nunca iba a encontrar un hogar pero su ángel de la guarda logró que Gesine, una señora alemana encantadora, viera su foto y quisiera adoptarla. Seda vive ahora con Gesine y cuatro amigos, aunque parece ser que se ha enamorado de Balou.
Agradecemos a Gesine la oportunidad que le ha dado.
caso especial
